
El sistema
Programa fitosanitario, órdenes de aplicación y bodega en un mismo flujo. Escaneas, pesas y confirmas: el movimiento físico genera el dato.
Conecta la planificación agronómica con la bodega y lo que ocurre en terreno. La información nace del movimiento, no de un registro posterior.

Programa fitosanitario, órdenes de aplicación y bodega en un mismo flujo. Escaneas, pesas y confirmas: el movimiento físico genera el dato.

No es un usuario y una contraseña. Hay implementación, capacitación y seguimiento para atajar el problema antes de que crezca.

Un plus: el ERP administra la empresa; AgroInventario captura lo que ocurre con cada envase. Convive con SAP, Softland, Nisira u otro sistema que ya operas.
Cada pantalla es un tramo del mismo flujo: de la orden a la bodega, del pesaje al consumo, del inventario a la decisión.
Qué hay, cuánto queda en cada envase, lote y vencimiento. El stock digital refleja lo que está físicamente en la bodega.
La instrucción que llega a bodega: qué preparar, para qué cuartel y con qué dosis. Planificado, entregado y consumido en un mismo hilo.
De la necesidad a la recepción. Relaciona lo que compraste con el stock y el consumo, para no volver a comprar a ciegas.
Qué salió de bodega y todavía no volvió. Origen, destino y responsable, mientras el producto está en terreno.
Cuánto se utilizó de verdad. El envase se pesa al salir y al volver: la diferencia es el consumo, asociado a la orden.
Valorización, vencimientos y consumo por campo o centro de costo. La administración deja de tener la bodega como punto ciego.
Sabes cuánto queda en cada envase, no cuánto debería quedar según la última planilla.
Escaneas, pesas y confirmas. La diferencia entre la ida y la vuelta es lo que se aplicó.
Si sabes qué tienes y qué viene en el programa, compras mejor: menos duplicados, menos vencidos.
Un plus: la capa operacional convive con el ERP. No lo reemplaza; le entrega lo que ocurrió en bodega.

